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Las partículas finas y otros contaminantes

Las partículas finas y otros contaminantes - sus causa y sus efectos
Muchos estudios han sido realizados y publicados en Alemania en los que las partículas finas se identifican como causantes de asma y enfermedades pulmonares. Esto se debe a que las partıculas particularmente pequeñas penetran en las vesıculas pulmonares y,como consequencia, también pueden ser agentes causantes de enfermedades cardıacas y circulatorias.

Las partículas finas se originan como efecto de la combustión en los hogares, el tráfico rodado y los procesos industriales. Particularmente se registran valores elevados en las ciudades y áreas metropolitanas. La causa es que las partículas de Diésel y hollín emanan principalmente de los procesos de combustión de los vehículos.
Las partículas finas también se forman también por el suministro de energía, las plantas industriales, en la producción de metal y acero, y también en el transporte de materiales a granel.
También hay causas naturales de donde dimanan las partículas finas. Pueden ser originadas por el polvo de Sahara, microorganismos o partes de ellos, polen, erosión de rocas, incendios forestales, erupciones volcánicas y sal marina transportada por las corrientes de aire.
 
¿Cómo se forman las partículas finas?
Las partículas finas se producen tanto de manera natural como antropogénica (hecho por el hombre). Las causas antropogénicas de las particulas finas son: La industria - los hogares privados y pequeños consumidores - el transporte por carretera - el transporte ferroviario - las instalaciones de electricidad y calefacción urbana - otros tipos de tráfico - el manejo de carga a granel – y los incendios industriales.

¿Qué son las partículas finas?
Las partículas finas no son más que polvo fino, es decir partículas sólidas en la atmósfera, que son más pequeñas de 15 μm. Para los objetivos de reducción de emisiones de la Unión Europea, se introdujo en 1987 la definición de partículas finas de acuerdo con la Norma Nacional de Calidad del Aire para las Partículas (llamada por las siglas en inglés PM, Particulate Matter) introducida por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA).

La primera versión de la Directiva Americana definió el estandard PM10, en la UE también se tuvo en consideración este valor límite desde principios de 2005 . En contraste con la definición comúnmente definida, PM10 no representa una nítida división de las inmisiones con un diámetro aerodinámico de 10 micrómetros (10 μm). Más bien, se hicieron intentos para simular el comportamiento de deposición en las vías respiratorias superiores.
Las partículas con un diámetro aerodinámico de menos de 1 μm están completamente incluidas; en el caso de partículas más grandes, se evalúa un cierto porcentaje que disminuye con el aumento del tamaño de la partícula y finalmente aproximadamente en una medida de15 μm alcanza 0%.
Desde un punto de vista técnico, se determina por la aplicación de una función de ponderación (en la curva de separación de lenguaje técnico o función de separación) de las inmisiones (en la práctica, esto se logra mediante una entrada selectiva de tamaño en los dispositivos de medición). Durante la aplicación de esta función de ponderación, el término PM10 se deriva en última instancia, ya que exactamente la mitad de las partículas entran en la ponderación a aproximadamente 10 μm.

¿Por qué las partículas finas son dañinas?
Toda concentración de partículas finas es perjudicial. Para la población de la Unión Europea significa la reducción de la esperanza de vida media de al menos un año debido a las partículas finas. Los límites establecidos por la UE son más o menos arbitrarios, ya que persiguen más unos objetivos políticamente factibles que una información científicamente relevante.

Los efectos de las partículas finas incluyen un incremento de los síntomas de la alergia, el aumento de los ataques asmáticos, problemas respiratorios y cáncer de pulmón, así como un mayor riesgo en los niños de infecciones de oído moderadas. Además, también se presume los efectos en enfermedades cardiovasculares (como por ejemplo, el infarto de miocardio). La magnitud del efecto de las partículas finas en el tracto respiratorio depende - además no tan solo de la toxicidad de las partículas, entre otras; el plomo, vanadio, berilio y mercurio - sino también depende del tamaño de las partículas: cuanto más pequeña es una partícula, más profunda puede penetrar en los pulmones.